jueves, 27 de octubre de 2011

Que bonito está el cielo.

Echada, con mi cabeza en sus piernas, mirando al cielo me lo vuelve a plantear.
-¿Qué hacemos con lo nuestro?
Una vez más lo pienso, ese pensamiento que estoy empezando a desgastar sin obtener ningún tipo de resultado o conclusión.
-No lo sé.
Resopla, frustrado. Sé como se siente, es difícil tenerlo tan fácil y que, a la vez, sea tan complicado.
El cielo está azul pero a lo lejos vienen nubes de tormenta.
Es difícil ser imparcial llegado cierto momento de la relación en la que los dos nos amamos, pero, aún así, ambos somos capaces de mantener los pies en la tierra a la hora de preguntarnos qué hacer.
-Quiero que me ayudes, no puedo decidir yo solo.
Esta vez lo comenta con un tono cansado, casi rendido, dándose por vencido, una vez más. Sé que le debo ayudar y me quedo en silencio observando el cielo azul mientras pienso qué decir para escapar de esa pregunta otra vez, porque solo puedo escapar.
Se inclina para volvérmelo a decir y nuestros ojos se encuentran se queda paralizado y finalmente aparta la vista.
-No puedo.
-¿No puedes?
-No puedo ser imparcial cuando te miro a los ojos, no puedo razonar, joder...-le miro y algo dentro de mí se estremece.- No, es que no puedo.
-Pues lo siento.
Me mira finalmente, lo veo, no va a poder evitarlo, se acerca a mí, y me besa.
Lo que daría por que cada vez que se preguntara que hacer con ésto, me besara. En mi cabeza sigue rondando la idea de que sería más que perfecto salir con él. Pero él siempre me da las razones perfectas para no hacerlo, por eso me da rabia seguir ilusionada con algo que dudo que ocurra.
No para de repetirme lo diferentes que somos, a pesar de que, en mi opinión, tampoco lo somos tanto. Pero a pesar de que somos tan diferentes sigue queriéndome con todas las diferencias.
No nos ve futuro, pero el futuro se esta escribiendo poco a poco. Ya llevamos alrededor de tres meses con esto. Y la que no verá futuro, si seguimos con esto que me mata por dentro cada día, seré yo.
Me besa de nuevo, ésta vez no es un beso tierno y delicado, sino uno lleno de pasión y deseo contenido.
Y es que lo necesitamos, nos necesitamos el uno al otro y lo sabemos, pero ninguno tiene el valor suficiente o la voluntad como para cortar con esto por nuestro bien común.
Yo misma sé que tendrá que acabar así, porque él lo quiere y nadie le va a obligar a hacer algo con lo que no va a estar a gusto. Lo único que quiero es estar bien y no perderle.
Me da la mano en silencio y me acaricia suavemente, esa es la tranquilidad que deseo para toda la vida, con él. Imagino volviendo la vista al cielo.
-Que bonito está el cielo.

domingo, 23 de octubre de 2011

No hay mejor sensación.

Una mirada, tu mirada.
Una caricia, tu caricia.
Un abrazo, tu abrazo.
Un beso, tu beso.

Me das la felicidad con cada una de las sensaciones que me haces sentir cuando me miras, me acaricias, me abrazas, me besas.

Me das la vida con cada palabra que me dices.

Lo siento, no puedo evitarlo. No puedo. Eres tan increíble que lo único que puedo es recordarte una y otra vez.

Lo mejor es que cada vez que lo hago me gusta más.

Hoy me he despertado, no puedo decir que haya sido feliz, porque, en realidad, a sido sin saber donde estaba ni que hora era.
Lo que sí que puedo decir es que mientras pasaban las horas iba siendo más feliz, cuando he hablado contigo he recordado el porqué soy feliz estos días.. y has hecho que mi felicidad aumentara conforme hablábamos.
La felicidad que siento por las mañanas no se forma sola, se hace porque cada segundo que pasas por mi cabeza, me haces sentir más feliz que nunca... y mientras pasan las horas esa felicidad aumenta y aumenta, porque te veo, porque te hablo... porque te tengo.
Obviamente, desearía algo más... pero me conformo con poder estar entre tus brazos durante un segundo antes de mirarte a los ojos y decirte adiós.
Cada día eres mi alegría, mi felicidad, mis sonrisa... eso y más eres tú... solo tú. ♥

sábado, 15 de octubre de 2011

Amor de hermanos.

Cuando sabes que tu hermano se hace mayor, pero no crees que se haga tan mayor como él se cree que es.
Cuando empieza con las bebidas alcohólicas y aun no esta ni cerca de la edad establecida para consumirlas.
Cuando prueba el tabaco y tu rezas para que lo odie.
Cuando por fin sale de fiesta y al día siguiente te cuenta con detalles cada momento.
Cuando sabes que está en un lugar de fiesta y pasas por ahí tan solo para asegurarte de que todo vaya bien.
Cuando todos van a un sitio concreto a hacer botellón y ves un montón de ambulancias yendo hacia allí y solo piensas en toda la gente que quieres que está ahí y que no querrías que les pasara nada, y entonces te acuerdas de que tu hermano está entre esa gente... esos nervios incontrolables, ese miedo a que te llamen llorando porque algo le ha pasado...
Es entonces cuando te das cuenta de que lo quieres más que a nadie y que por él eres capaz de desearle el mal a otro siempre y cuando no sea tu hermano.
Es entonces cuando realmente te das cuenta de qué es el amor entre hermanos.
Es entonces cuando sabes con creces que le quieres y si algo le pasara... no serias capaz de superarlo.


Para mi hermano Ciro. Te quiero pequeño.