sábado, 19 de mayo de 2012

No puedo.

Se suponía que había cortado esto por lo sano. Por mi bien... No veo ningún resultado.

Llevo media semana observándole y sí, hay cambios. Pero no son cambios que desee tener. Al fin y al cabo yo no corté eso por que no le quisiera, sino porque él no me quería. Y yo sigo queriéndole, lo que no sé es cuanto tiempo seguiré aguantándome.

Hoy, en su casa, me he quedado mirándole, y he pensado, ¿por qué no le podré tener?
¿Enserio después de este tiempo no siente nada? ¿Nunca lo ha sentido? ¿Tan difícil es quererme?
Algo me dice que alguna vez en este tiempo me ha querido. Y ahora más que nunca estoy arrepentida, porque esperaba que se diera cuenta de que algo le falta si yo no estoy. Y con ello recapacitara. Pero en realidad soy yo la que me quedo sin respiración al no tenerle.
¿Por qué será tan difícil? No soy feliz ni contigo, ni sin ti.
¿Ni siquiera me echa de menos? No me echa de menos, no me quiso, no me quiere... Nunca lo hará.
¿Y yo, qué soy sin él? Que alguien me lo explique. Porque te juro que no puedo con el alma.
No quiero dar pena, aunque sé que la doy.
He llorado en casa, he llorado en clase, me han visto llorar, débil. Como odio que me vean débil. No soy débil y nunca lo he sido, yo siempre he sido fuerte, y siempre lo seré. Siempre que no se trate de ti.

miércoles, 16 de mayo de 2012

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Cuando algo se rompe, somos conscientes de que quizás no vuelva a la normalidad.
Pero cuando algo lo rompes tú mismo, antes de hacerlo, eres consciente de lo que pueda pasar y de lo que está en riesgo.
Pero a veces, por el miedo a equivocarnos, somos capaces de no romperlo, de seguir con eso ahí, porque en cierta parte te reconforta.
Hasta que porfin abres los ojos y ves que tu mundo es diferente, y que lo que creias que te hacia feliz es, en realidad, una mentira que te has creado tú misma para intentar serlo.
Y tomas la decisión correcta, no porque ya no sientas lo mismo, ni porque dejes de quererlo, si no porque sabes que es lo mejor que puedes hacer y que, aunque ahora estes destrozado, en un futuro conseguiras estar bien.

jueves, 10 de mayo de 2012

Nueva cover.

Hola bloggeros! Os presento mi nueva cover con mi amiga Reichel, espero que os guste. Un beso!

domingo, 6 de mayo de 2012

Harta.

Harta de los putos crios que se creen que saben algo de la vida.
Harta de los estados de depresión por GILIPOLLECES.
Harta de los ignorantes que se creen que su vida es una mierda cuando en realidad, hay personas que desearian tener esos problemas.
Harta de gilipollas que van de listillos como si hubieran vivido todo lo se puede vivir y en realidad solo han vivido un par de rupturas con niñas de doce años y se han pillado un pedo que les a matado todas las neuronas.
Harta de mongolos que se creen especiales por criticar a alguien publicamente y que ese alguien se hunda en la mierda.
Harta de imbéciles que sus problemas amorosos no van más allá de la escasez de polvos, cuando otros se estan jodiendo vivos por cosas que realmente importan.
Simplemente harta de todo. De que me lleven la contraria siendo que estan a favor de lo que digo.
De que me sincere y por ser yo, lo desprecien.
Harta de los putos hipócritas y de los memos que no tienen personalidad.
Estoy frustrada, por mis cosas, y porque aún existen y existiran gilipollas que no sepan escribir una puta frase sin faltas de ortografía simplemente porque es una puta moda. Una gran escasez de educación diría yo.
Me da asco como va todo, como los niños corren por ser adultos, para que cuando sean más mayores se arrepientan de no haber disfrutado la adolescencia, que, a diferencia de otros, aún pueden disfrutar.
Llamadme amargada si quereis, yo solo digo lo que veo. Y, casualmente, nada de lo que veo me gusta.
Y me gustaria ponerlos a todos en su sitio, pero desgraciadamente esta historia, no solo se repite, sino que crece y seguirá así durante años y años, y será aún peor.
Y, ¿qué me queda? Joderme, ver lo que no me gusta y seguir escribiendo entradas para desahogarme.
Deprimente, ¿verdad? Es lo que hay. Los que piensan como yo, somos unos incomprendidos, y os aseguro que os sacaran más de una falta por pensar como pensais. Pero, ¿a quién cojones le importa?
Al igual que a mí me importa un bledo haber puesto blasfemidades, total, nadie va a leer esto. Y si lo leen, no va a cambiar nada.

jueves, 3 de mayo de 2012

Rectificar es de sabios.

Después de lo de hoy, esperaba, sinceramente, tener ideas para una entrada, fácil y en la que descargar mi furia. Pero, no va a ser así...


Aunque sé que a muchos no os interesa, voy a empezar esta entrada con un resumen de mi día.


Esta noche he soñado con algo que no me ha gustado absolutamente nada, me ha roto el corazón y me a decepcionado demasiado. Por lo que, por la mañana no estaba muy subida de moral.
Me he despertado y, atontada he ido vistiéndome con lo primero que encontraba, a la vez que hablaba con mi mejor amigo y me iba horrorizando poco a poco al ser consciente de que lo que me esperaba a primera hora era la clase de matemáticas.
Como de costumbre, mi amigo y yo, hemos llegado tarde a clase. Yo, aún perezosa, intentaba enterarme de algo de lo que la profesora explicaba, pero mis intentos eran en vano. Así que, en un intento de distracción me he puesto a escribir en esa libretita roja que ahora llevo a todas partes para apuntar o escribir lo que me plazca, cuando me plazca y como me plazca. Que, por cierto, ayuda mucho. Total, esa libretita me sirve para desconectar en cualquier sitio, y en ese momento lo necesitaba más que nunca, y he hecho lo que mejor se me da, comerme la cabeza analizando el sueño que había tenido.
Las tres primeras horas han sido mortales, y solo me han servido para rallarme más. 
En el recreo he disfrutado del Sol, pero aún así en mi cabeza seguía pululando el sueño y todas las conclusiones que había sacado sobre él.
Por fin, después del recreo me he obligado a mi misma a dejar de pensar en ello, y técnicamente, ha funcionado. Hasta penúltima hora, que me he puesto a escribir de nuevo como una descosida, pero esta vez de algo más personal, y eso a sido justo después de ver a la persona que me ilumina el día, a él. 
Algún cable se me a cruzado cuando estaba escribiendo que he entrado en una depresión de las buenas, era una mezcla de depresión y cabreo. Lo mejor, no sabía a qué diablos venía.
Por suerte, a última hora, tocaba latín, lo que me a permitido volver a distraerme, (esta vez para animarme), me he puesto los cascos he encendido la música, que en esos momentos era mi única medicina, y he hecho ejercicios de latín a rabiar.


De vuelta a casa todo ha ido ''bien'' con mi música y mi mundo. 


He comido con mi hermano y he preparado con mi padre un regalo para mi madre.
Y una vez más se me ha hinchado la vena cuando he estado sola, hablando por móvil. Lo he pagado con quien no tenía que pagarlo y me he quedado tan ancha.


Durante toda la tarde he estado fuera de casa, me ha dado tiempo de pensar y de arrepentirme de mis actos, de autobús en autobús y he deseado pedirle perdón a la persona con la que había pagado las cosas en cuanto llegará a casa.


Más o menos todo a ido bien. El perdón es lo que más me ayuda, y no el de Dios, sino el de un ser querido.


Ahora estoy para irme a la cama. Solo deseo que mañana en el examen se me aparezca la virgen y que no tenga sueños como los de la noche pasada. 


Y por eso mi entrada de hoy es como es.


Besicos, prometo que la próxima entrada será mejor.

martes, 1 de mayo de 2012

17.

A lo largo de mi vida, todo ha ido cambiando. Han habido años en lo que todo a ido mal, otros en los que ha habido más cosas malas que buenas, otros en los que ha habido más cosas buenas que malas, o años en los que todo lo que recuerdo es bueno o no lo querría perder por nada del mundo.
Ese año es este. El año decimoséptimo de mi vida, 17 primaveras, ni más, ni menos.
Se podría decir que este año he tenido tiempo para hacer de todo, y de nada me arrepiento.
He encontrado a los mejores amigos que podría tener y vivido con ellos millones de momentos de los cuales nunca me olvidaré.
Me he enamorado. He madurado. He afrontado las cosas como son y en lugar de derrumbarme, he intentado superarme. He visto la felicidad de otros y la mía propia. He compartido tristezas y me han sabido ayudar, ya sea con una solución, un consejo, o con un simple abrazo. He sabido disfrutar la vida. He cometido errores, de los que he aprendido. Me he caido pero he vuelto a levantar. Me han enseñado que luchar por algo que es importante, dura más de una batalla y que, hay que estar dispuesto a ganar en todo momento.
Los míos son 17 años que aún no han acabado. Pero sin duda, los recordaré tal y como lo hago ahora, como el mejor año de mi vida.
Y aún me esperan 3 meses más... y una vida por delante. Que, sin duda, sabré disfrutar.

Es una locura, pero me parece bien.

A pesar de llevar más de varias semanas sopesando la idea de rechazar las posibilidad de seguir con esto, ayer perdí los papeles.
No me arrepiento ahora, pero en un futuro probablemente lo haga, y ambos lo sabemos.
Pero enfin, últimamente la gente hace lo que le sale el pito cuando le sale del pito. Hablando pronto y mal.
En fin, el caso es que no me arrepiento y espero que no lo haga hasta dentro de mucho... Porque ahora mismo lo último que quiero es arrepentirme de mis actos. Y sobretodo si estos son tan maravillosamente perfectos como para llenarme de felicidad el mayor tiempo posible.
No sé, él tiene algo que hace que todo sea distinto, y es una sensación que no me gustaría cambiar.
Será que le quiero como a nadie.