Se suponía que había cortado esto por lo sano. Por mi bien... No veo ningún resultado.
Llevo media semana observándole y sí, hay cambios. Pero no son cambios que desee tener. Al fin y al cabo yo no corté eso por que no le quisiera, sino porque él no me quería. Y yo sigo queriéndole, lo que no sé es cuanto tiempo seguiré aguantándome.
Hoy, en su casa, me he quedado mirándole, y he pensado, ¿por qué no le podré tener?
¿Enserio después de este tiempo no siente nada? ¿Nunca lo ha sentido? ¿Tan difícil es quererme?
Algo me dice que alguna vez en este tiempo me ha querido. Y ahora más que nunca estoy arrepentida, porque esperaba que se diera cuenta de que algo le falta si yo no estoy. Y con ello recapacitara. Pero en realidad soy yo la que me quedo sin respiración al no tenerle.
¿Por qué será tan difícil? No soy feliz ni contigo, ni sin ti.
¿Ni siquiera me echa de menos? No me echa de menos, no me quiso, no me quiere... Nunca lo hará.
¿Y yo, qué soy sin él? Que alguien me lo explique. Porque te juro que no puedo con el alma.
No quiero dar pena, aunque sé que la doy.
He llorado en casa, he llorado en clase, me han visto llorar, débil. Como odio que me vean débil. No soy débil y nunca lo he sido, yo siempre he sido fuerte, y siempre lo seré. Siempre que no se trate de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario